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sábado, 10 de diciembre de 2016

De cuando se mezclan la compasión y la ignorancia

La estafa parece ser, en este caso, la hija bastarda de la unión de la compasión y la ignorancia.


"No aprendieron nada conmigo"
Estaba yo una tarde limpiando el hacha (sí, tengo un hacha y hay que limpiarla de vez en cuando) con la tele puesta de fondo para hacer ruido, cuando de repente veo en el programa “Más vale tarde” de "La Sexta" a un padre que contaba como su hija padecía una de las llamadas enfermedades raras y el periplo que había tenido que sortear hasta lograr reunir a tal o cual experto para que fuera tratada la pequeña.
Dicho así, no era nada nuevo bajo el sol en esta España nuestra. Padres con hijos enfermos o discapacitados que luchan por conseguir lo mejor para sus retoños aún en contra del sistema.
Así que agaché la cabeza y seguí limpiando el filo de mi hacha. ¿Cuándo la volví a levantar?  Cuando escucho que hablan de una cirugía para modificar los genes de la niña mediante tres agujeros en la nuca para así darle unos años más de vida. No me percaté de la historieta de “me llevo a la niña a una zona de guerra en Afganistán a buscar a un científico que está en una cueva” (nada que ver con Iron Man 1…) o que en Houston estaban estudiando su caso (los del MIT deberían de cabrearse un huevo con estas cosas. Desde lo del Apolo XIII toda la fama se la lleva Houston). Si eso ya de por sí sólo es para alucinar, lo de los agujeros en la nuca es para tirarle el hacha a alguien a la cara.
Porque ese hombre no estaba sólo. Había gente delante. Había gente con carreras de periodismo junto a sesudos e ilustrados opinadores profesionales de tertulias políticas. Pero es que para llegar a ese plató de televisión entiendo que la historia tuvo que pasar unos filtros. Yo no salgo en “La Sexta” contando mis historietas, para eso tengo un blog.
Nadie con un mínimo de capacidad de decisión en toda “La Sexta” fue capaz de sospechar de tan gran embuste. Ni en “La Sexta” ni en los periódicos que se hicieron eco de la “noticia”. Porque es cierto que han existido periodistas que se han retractado y pedido perdón por haber metido la pata de forma tan descomunal, pero eso no elimina el enorme daño que toda esta situación provoca. Y no, no puedo eximirlos de responsabilidad porque la historia no resistía una simple búsqueda en google o sencillamente haber visto Parque Jurásico. Que no había que ser un experto en genética para darse cuenta.
¿Y qué es lo que tenemos ahora? Pues que si la situación de innumerables familias con hijos con alguna discapacidad ya era jodida, ahora pasa directamente a jodidísima. No sé cómo andará la cosa por el resto de España (no creo que sea muy diferente), pero en Andalucía el dinero a los niños que lo necesitan no llega. Y cuando llega, llega muy muy tarde mientras se nos ha llenado la boca con expresiones como “estimulación temprana”.
Voy a intentar ser muy claro en un simple concepto. Destinar dinero de nuestros impuestos a todo lo que implica el cuidado de las personas con discapacidad (y el concepto “personas con discapacidad” ya es cuestionable puesto que hay gente que hace cosas que yo no puedo hacer y yo hago cosas que otros no pueden y no por ello se llama a nadie “discapacitado”) no sólo es una inversión de futuro que garantiza la estabilidad emocional y económica de innumerables ciudadanos, sino que es precisamente lo que nos distingue de sociedades pretéritas. No es el móvil, internet o los aviones. Es el hecho de haber roto el ciclo de la selección natural en el sentido de que ya no abandonamos a los más necesitados. Ya no tienen únicamente que valerse por sí mismos, ya que como sociedad todos ponemos nuestro granito de arena para que lo tengan un pelín más fácil que el resto porque eso es lo correcto. Porque no hay diferencia, no existe un ellos y un nosotros. Y lo que ha hecho el caso de Nadia es separarnos un poquito al convertir millones de causas justas en sospechosas hasta que se demuestre lo contrario.

Y en una sociedad ignorante como la nuestra, donde gran parte de la población cree que se pueden cambiar genes por agujeros en la nuca o encontrar científicos si te das una vuelta por unas cuevas de Afganistán, si la ignorancia y la compasión han parido una estafa, no quiero pensar qué puede salir de la unión de la ignorancia y del miedo a volver a ser estafado. 

lunes, 5 de diciembre de 2016

#ElClubDeLosCinco de Diciembre

@PapaCavernicola ahí lo llevas.

1.- Black Mirror

¿Crees que no puedes sentir lástima por un pederasta o un torturador de niños? ¿Que la victoria de Trump es una anomalía del sistema? ¿Que el hecho de que los dispositivos móviles nos permitan guardar para el recuerdo de forma fácil y cómoda cada vivencia que tengamos es algo bueno? ¿Qué se puede saber todo sobre una persona viendo su historial de navegación de internet? Terror y desesperanza. Terror tecnológico por que los avances que muestra la serie no están tan lejos (¿Quién vio venir whatsapp y sus consecuencias?) y desesperanza porque, aunque la hipérbole es casi la piedra angular de esta serie, ya has vivido la mayoría de las cosas que vas a ver en pantalla con ella. Que el grado sea superlativo no lo convierte en menos real.

2.- Old Man Logan

¿Te gustan los X-Men? ¿Te gusta Lobezno? ¿Quieres ver algo nada pretencioso pero extremadamente adulto en lo que a desarrollo de personajes concierne? Este es tu comic. Los malos ganaron a los buenos. El mundo se ha ido a tomar por donde dijimos. La mayoría de los superhéroes están muertos o desaparecidos. Y una de las antiguallas superheroicas que quedan es un Logan padre de familia que mal vive en una granja que apenas da para comer y que a pesar de cómo está el mundo ha jurado enfundar sus garras y no volver a ejercer la violencia contra otro ser humano. Los motivos de su situación y lo que se deriva de ella son los alicientes para leer esta magnífica obra una y otra vez.







3.- James Earl Jones definió los dibujos infantiles modernos.



Aquí podemos ver a un jovencíiiiiiisimo James Earl Jones (voz de Darth Vader original) enseñando a los niños el alfabeto en lo que se conoce en España como Barrio Sesamo. Pues bien, ¿esas pausas entre letra y letra? Es evidente que es para que los niños puedan repetir y asimilar el sonido de la letra que él dice… ¿evidente? ¡Nadie lo había hecho antes hasta que se le ocurrió a él! ¿Conocéis algún dibujo infantil educativo hoy día que no pretenda romper la cuarta pared haciendo eso? ¡Todos! Lo de dejar una pausa para que los niños repitan o respondan la pregunta de turno es la base de los productos infantiles de hoy día… y tuvo que ponerlo en práctica en la tele por primera vez el tío que le puso voz a Darth Vader  

4.- Viking

Si os parecéis mínimamente a mí, disfrutáis como un enano con una buena historia épica con su correspondiente banda sonora que te haga tener ganas de dejarte la barba y el pelo largo durante 6 meses mientras tejes tu próxima cota de malla. Pero seamos sinceros, Hollywood siempre nos vende los mismos refritos… Así que yo os presento la que quizás sea vuestra primera película de cine ruso. Porque creedme, en epicidad, violencia, dramas familiares, gestas heroicas y bandas sonoras apabullantes rara vez los americanos ganas a los rusos. Son los puñeteros herederos de los zares y de la Unión Soviética. ¿Quién mejor que ellos para hacer cualquier cosa a lo grande? Subid el volumen al máximo y buscad 5 minutos de tranquilidad para ver sin molestias este video que muestra dos tráiler de la misma película. Se os va a salir el corazón por la boca.



5.- Cita
“Me parece, Golan, que el avance de la civilización no es más que un ejercicio en la limitación de la intimidad”.

Los Limites de la Fundación, 1982, Isaac Asimov. 

viernes, 25 de noviembre de 2016

Un cubo de fregona puede ser un casco

Os voy a contar una experiencia personal. Pero vamos, que esto es un blog… y como todos, va de visiones subjetivas de la realidad. Así que nada de asustarse.
Tomando algo en Mos Eisley
El tio raro de la foto soy yo. Una de las últimas reuniones de frikazos de Star Wars por Sevilla. Ya sabéis, miniaturas, armaduras, merchandising vario, sables láser por doquier, etc, etc, etc.
¿Qué tenía de peculiar? Nada, para los demás. Mucho para mí porque llevo una armadura hecha por mí mismo a base de basura que iba pillando por casa. Un cubo de fregona y un macetero pueden ser un casco mandaloriano, un par de planchas de plástico sacadas de una cuba de escombros sirven para el pectoral de cualquier armadura con un poco de cartón y pegamento, y con un casco de obra mínimamente cortado y modificado te haces dos hombreras muy lustrosas. Un poquito de inestimable ayuda maternal con la aguja, ayuda marital con el tema de soportar una habitación de la casa llena de chismes, y ayuda fraternal de una hermana experta en maquillaje, y te haces tu propia indumentaria y personaje de la saga fantástica que tú quieras.
¿El miedo? Que está hecha con basura. No os voy a decir donde pero esa armadura lleva desde latas de aceitunas a tetrabriks de leche, por ejemplo. Y claro… el ego está ahí, y comparado con las brutales armaduras semi-profesionales que por allí pululaban, uno no puede dejar de temer el agravio comparativo.  
Detalle inacabado del tattoo
para estar sin casco
¿Y sabéis qué? Los niños. Meses de trabajo y dedicación de un idiota, que no sabe hacer ningún trabajo que requiera habilidad manual, merecieron la pena solo por verles la cara a los niños cuando sus padres me pedían una foto. Si me hubieran dado un euro por cada foto ahora os estaría escribiendo desde mi yate. Cuando hay ilusión, fantasía e imaginación de por medio, hay cosas muy típicas de los adultos que los niños son capaces de mandar a tomar viento en un segundo. El saber que tú mismo eres el medio por el cual un niño llega a la ilusión y la alegría, aunque sólo sea por un segundo, es una sensación que no soy capaz de explicar.

Si tenéis la oportunidad, la más mínima oportunidad, de hacer algo lejanamente parecido a lo que yo hice aquel día y albergáis cierto reparo por que la inevitable barrera autoinflingida del ridículo está ahí, destruidla, eliminadla, hacedla papilla y no dudéis ni un solo segundo en hacerlo. Formar parte de la fantasía y los mundos de ensueño de los niños no os va a ocurrir todos los días. Hacedlo, maldita sea, hacedlo. Sed la primera línea de defensa de la imaginación.  




sábado, 12 de noviembre de 2016

"Si te pegan, tú pegas"

Aviso, voy a hacer sangre.
Tómense un segundo para leer el artículo, por favor. Si un niño de 7 años lleva dos siendo acosado… ¿es imposible garantizar la seguridad de un niño de 5 años en su propio colegio? Si con 5, 6, 7 años se tiene miedo de ir al colegio… ¿qué futuro le queda a ese niño? ¿Ser un ejemplo de “lo que no debe ocurrir nunca” cuando se suicide con 13? ¿Qué su cara salga en todos los telediarios durante un tiempo mientras tiene sus 15 minutos de fama post-mortem? ¿Otro nombre más en algún monumento conmemorativo? ¿Quizás un lacito de algún color en la solapa? ¡Ya lo tengo! Un gimnasio con su nombre y unas cuantas horas lectivas contra el acoso escolar para que se vea lo comprometidos que están con ello en el colegio y en su entorno en general.
Pues una mierda para todos ustedes como una catedral.
Para eso sirve todo lo anteriormente descrito, que es al final un trasunto de lo que siempre ocurre cuando un niño se suicida. Todos nos llevamos las manos a la cabeza, todos nos lamentamos. “¿Cómo puede ocurrir algo así?” ¡A nosotros! Que somos tan civilizados. No somos USA donde los críos entran en sus escuelas con armas semiautomáticas y masacran a todo el que se le cruza por delante. No por favor. Aquí no. Aquí educamos a los niños cómo Dios manda.
“Si te pegan, tú pegas”.
Voy a extraer una frase del artículo.
“…La madre de uno de los supuestos agresores criticó al niño agredido por no haberse defendido, mientras que otros padres han mostrado su apoyo y se han prestado a testificar…”
¡Ojo! Que aquí el problema no es que tres niños (víctimas de la educación que le han dado sus padres) se organicen para hacerle la vida imposible durante años a otro que aún tiene los dientes de leche. Aquí el problema no es que se organicen para encontrar un escenario que les permita abusar físicamente de la forma que ellos quieran de la víctima cuando aún están en edad de ver el canal Clan o el Boing. No. Aquí el problema está en que la víctima no les ha dado una manta de palos a sus tres agresores como en las buenas películas de acción de los 80. Porque ya sabemos que, lógicamente, los colegios son como la serie The Walking Dead. Y nuestros niños deben aprender desde su más tierna infancia que si un día aparece un tío con un bate de beisbol envuelto en alambre de espinos para reventarles la cabeza, la culpa es de ellos por no haber sabido buscar antes una buena oportunidad para usar su propio bate con alambre de espinos. Y si es más grande, mejor.
“Si te pegan, tú pegas”
A ver padres cazurlos, la extensión de ese pensamiento es qué la única forma de que no me peguen, es qué yo pegue el primero y tan fuerte como para que al otro se le quiten las ganas de responder. Así están ustedes criando a sus hijos. Ese es el mensaje.

“Vas al colegio hijo. Es un sitio lleno de escoria que sólo espera su oportunidad para comerte vivo y destrozarte la vida. Así que cuando te den, da tú”.

A lo que el niño piensa…

“Joder… que miedo… pero… ¿Y si soy yo el que se convierte en el Maestro Golpeador? ¿Por qué pasar miedo cuando puedo ser yo quién de miedo?”

Y bueno, el resto ya lo saben. Preadolescentes que se suicidan y la creación de un nicho de mercado cojonudo en el campo de las consultas de psicología infantil.
Quizás les parezca a algunos demasiado duro el post de hoy... total, aún quedan gimnasios sin rebautizar. 

lunes, 31 de octubre de 2016

BLW o darle trozos de comida al niño para que guarree.

¿Qué es el BLW?
No, ahora en serio. Hay cómo… no se… uno o dos millones de entradas y posts sobre esto. No voy a explicarlo. Si están leyendo esto probablemente ya lo sepan. Esto va de otra cosa. Esto va de las dificultades que se encuentra un tío normal y corriente que intenta mantener una actitud escéptica y juiciosa, ante casi todo, cuando sin tener ni puñetera idea de nada va su mujer y le dice:
- “Cariño, quiero que hagamos BLW con el niño”.
- ¡¿BLqué?!
La primera dificultad es el nombrecito. Que si, que son unas siglas en inglés. Y seamos sinceros, para la mayoría de la población, si viene en inglés cuela más que si viene en español. Pero no soy de esos, soy de los que cuando fui engañado por mi mujer para entrar en el museo Reina Sofía, después de venir de ver a Goya y Velázquez, definí el arte moderno como “cosas raras porque sí”.
Para mí, que considero el maniqueísmo simple postureo, el nombre fue una dificultad grande en primera instancia. Es que sencillamente al primer golpe de oreja me sonaba a timo. Otro nombre resultón como “Power Balance” que no tiene otro objetivo que engatusar a los incautos. Pero mi mujer me conoce de sobra, y por eso la segunda frase fue:
“Déjame que te lo explique”
Aquí ya me volví persona razonable y bajé un poco la guardia. Si mi propia mujer no tiene enchufe en mi escepticismo, a ver quién demonios lo va a tener.
El segundo escollo vino con “Es que tengo un grupo de facebook… “
Joooooodeeeer… Lo que uno hace por amor.
Vale. Norma básica de internet que no me cansaré de repetir. Todo es mentira. Ni la Universidad de youtube sirve para nada más que para hacer el ridículo, ni ninguna frase que empiece por “He leído en facebook…” o “He leído en un blog que…” debe ser tomada en serio.
Mi mujer, ya consciente de mi estado y viendo mi cara empezó a reírse.
Superada la fase de “No sé qué cojones te pasa que pareces nueva” ya me lo explica.
En mi cara debería leerse el algoritmo de la OVACE pediátrica que puse en mi último post. Después de mucho tira y afloja, pasamos a mi habitual juicio de Núremberg.

- ¿Esto cambia de alguna forma el orden de la introducción de los alimentos?
-No.
- ¿Seguirá con la lactancia?
- Si.
- ¿Y lo que quieres es darle trozos de plátano, por ejemplo, para que lo guarree todo y de paso se lo coma pero siempre con nosotros delante?
- Si.
- Vale.
Si es que los hombres somos muy simples.

¿Problemas del BLW? Qué no es llegar y besar el santo. Desde mi experiencia, no está hecho para todo el mundo. Que parece una tontería, porque no es más que ir dándole comida no-triturada al niño y dejarlo hacer, y eso es más viejo que el hilo negro. Pero de todo hay en la viña del señor y las mierdas New Age hacen mucho daño.
No lo tengo del todo claro, pero creo que al usar el verbo “gestionar” en esta práctica en referencia a las diversas acciones del niño, se da una imagen que le confiere al bebe casi capacidad de toma de decisiones y de discernir lo que es pernicioso o no para él. Y seamos sinceros, un bebe de 8 o 9 meses, por ejemplo, se va a llevar a la boca lo que le pongamos por delante. Unimos eso a unos padres con la idea de que su hijo de forma innata, casi como si fuera un Jedi, va a saber lo que es bueno o malo para él y defenderse en casi cualquier situación relacionada con el alimento… y tenemos el siguiente vídeo.
Que conste que me he debatido mucho moralmente en si ponerlo o no. Pero internet es lo que es. Sus padres lo han grabado, lo han subido a youtube y yo me he limitado a poner en el buscador de youtube “BLW gestionando”. Y es el primero que me ha salido en la búsqueda. Habrá otros muchos, por supuesto, pero el azar del algoritmo de youtube ha escogido a este video y al pequeño que sale en él con el consentimiento de sus padres al hacerlo público. Que el futuro adulto que es ese bebe me perdone a mí y a toda mi generación.



Bebe adorable con música adorable y con… brócoli. Joder… ese es otro tema. Pero por partes.
Un poco antes del minuto dos de video la música se atenúa y viene el problema. Por defecto profesional yo me sé el algoritmo del OVACE de memoria y lo tendré siempre presente, pero por favor, no me digáis que el momento no es de poner los cojones de corbata. Desde el 1:52 hasta el 2:12 que el padre ya decide intervenir (al final para nada porque el niño lo escupe solo) ese bebe intenta claramente toser y no puede. Lo que significa OVACE (Obstrucción de la Vía Aérea por Cuerpo Extraño). La cara del niño después de unos 20 segundos luchando por respirar es todo un poema… fundido de imágenes y sube el volumen de la música que aquí no ha pasado nada…
De verdad que estoy completamente seguro de la buena intención de esos padres queriendo lo mejor para su hijo. No les culpo de nada. Pero este método tiene sus carencias y probablemente vengan por la traducción directa desde el inglés al castellano. Los bebes no “gestionan” una mierda (y me pongo soez por lo relevante del tema), los bebes saben lo que les gusta y lo que no. Pero si usted y yo nos atragantamos, ellos también. Y si los adultos pueden morir atragantados, ellos también. Cualquier énfasis que se ponga en esto es poco. Y de verdad que creo que todo viene por una puñetera palabra, “gestionar”, que le confiere en nuestra mente una entidad al bebe que en verdad no tiene.
Por otro lado. En mi casa se ha hecho BLW o darle trozos de comida el niño para que guarree. Llámelo usted como quiera. Nunca se ha llegado a atragantar, pero eso nunca ha impedido que el algoritmo del OVACE se fuera de mi mente cada vez que lo veía comer. He de reconocer que esta práctica ha sido objetivamente positiva en mi casa y en la adquisición de una buena higiene alimenticia por parte de mi hijo, pero ni es perfecta ni es la panacea.

Mi opinión:

- BLW, bien.
- “Gestionar”, mal.

A quién corresponda, cambien esa puñetera palabra por favor.
Continuará...

miércoles, 26 de octubre de 2016

OVACE y BLW. El comienzo.

Esto que ven aquí es un algoritmo para la OVACE pediátrica (Obstrucción de Vía Aérea por Cuerpo Extraño).


Ni más ni menos que una forma simple que tienen los sanitarios para tomar decisiones rápidas en base a las diferentes circunstancias que pueden darse.
Por sí mismo ya es útil. Pero en mi opinión, es mucho más útil si se integra en la cabeza de todo padre que lo lea qué no hay que machacar la espalda del niño a porrazos en cuanto presente algo de tos.
Véanlo de esta forma, toser es expulsar aire a lo bestia. Si la garganta está obstruida por completo no circula el aire, luego no hay tos (chungo, muy chungo). En cambio, si se tose es porque algo hay molestando pero el aire circula. ¿Ven donde pone “Animar a toser”? ¿A la derecha? Pues es eso, animar. Lo de las palmadas en la espalda verán que está al otro lado, cuando por mucho que se tose no se soluciona nada con ello y tanto la tos como el estado general del niño empiezan a deteriorarse rápidamente. Esto ya son palabras mayores, requieren más explicaciones mucho más concretas y no es el objetivo de este post la Educación para la Salud en profundidad en ese campo.
El objetivo de este post es servir de preludio a otro post… sobre Baby-Led Weaning, el famoso BLW.
Obstrucciones de la vía aérea y BLW en el McDonals. Creo que próximamente nos lo vamos a pasar pipa.  

domingo, 16 de octubre de 2016

Niñofobia

La palabra de moda de esta semana es “Niñofobia”.

Yo soy padre, ¿vale? Y pensé que intercambiar ideas y opiniones con otras personas en situaciones parecidas a la mía me acercaría a ellos y sería enriquecedor. Pues no. Quizá pueda calificarlo de enriquecedor porque admito que no dejo de aprender cosas, pero también he de admitir que estoy descubriendo un montón de gente normal y corriente con la que no me voy a ver en mi vida que ya me cae mal. Y yo tengo un largo historial de gente que me cae mal, reconozco que estoy predispuesto. Pero es que hay casos, como esto de la niñofobia, con los que me sale la bilis por la boca.

La niñofobia es un término acuñado por aquellos que son padres y consideran que ahora toda la sociedad tiene que plegarse a sus necesidades e intereses.
“Tengo derecho a ir a comer a tal sitio con mis hijos…”, “tengo derecho a ir a ver esta película al cine con mis hijos…”, “tengo derecho a ir a este hotel con mis hijos…”, etc, etc, etc.

Que para ser sevillano mi madre siempre me ha dicho que soy mu saborio. Y lleva razón. Pero cojones, si voy a ver el próximo estreno de Star Wars estas navidades a una sala de cine a las 22:30 de un día laborable y con colegio y guardería al día siguiente para que expresamente haya poquísima gente que me moleste y que ni por asomo haya ningún crío, pues me jode que haya críos en la sala tirándose palomitas con unos padres indolentes para hacer que se comporten como deben en una sala de cine. Y eso no es niñofobia, es que me están jodiendo el visionado de la película.

-“Es que tú también fuiste niño una vez…”
- Is qui ti timbiin fiisti niñi ilguini viz… yo en el cine me estaba calladito viendo la peli que para eso me lo enseñaron mis padres.

Este verano abrió un Hard Rock Café en Sevilla. Fuimos un día mi mujer y yo, y en mitad de la pitanza de comer que nos dimos me comentó que no había visto ningún niño. Yo no me había percatado, pero era cierto. Ni un solo imberbe a la vista. Antes de llegar a los postres me vi obligado a ir al baño y fue cuando encontré la respuesta. Sencillamente tenía un sitio especialmente destinado a familias con niños, y yo no les hice allí mismo un monumento a los del Hard Rock porque estaba todo recién estrenado y me daba pena. Todo los niños estaban perfectamente sentados haciendo sus cosas de niños, no era Vietnam en tiempo de guerra. Había algo más de ruido, pero lo normal en una sala llena de críos. Las familias y sus hijos eran felices, y los que habíamos dejado durante unas horas al niño con la abuela éramos superfelices. Porque si en ese momento no llevo a mi hijo… es por algo.

¿Sabían ustedes que hay hoteles donde no se aceptan niños? Yo me enteré hace poco. Y me parece cojonudo. Porque es evidente que si voy a un sitio con toda la familia busco una cosa, y si voy sólo con mi mujer estoy buscando otra muy diferente. La simple presencia de niños requiere una serie de atenciones, desembolsos y cuidados que, por el motivo que sea, quizás una empresa hotelera no quiera hacer. Así que se especializan en un tipo de público diferente.
¿Por qué demonios tiene nadie que quejarse de que no puede llevar a su hijo? No hay nada para él o para ella allí, deja a los adultos en su lugar de adultos en paz y búscate algo para toda la familia.

Porque los padres también somos adultos, y hay pequeños momentos en que queremos ser sólo adultos. ¿Por qué tengo que aguantar al niño de un desconocido en esos pequeños momentos?
Propongo que PadresSinEducaciónNiDosDedosDeFrentefobia sustituya a Niñofobia